Mensaje en una botella…

Isabel del Arco Garrido

Isabel del Arco Garrido

Querida mamá,

Feliz cumpleaños, mi niña. ¿Me gustaría saber dónde estás? ¿Dónde está aquélla a la que recuerdo pero que ya no reconozco en esta anciana? Ahora eres sólo flashes, que vienen a mi mente, de una mujer como eras tú, feliz, amable, servicial, dada a ayudar a los demás. También un poco mosqueona a veces, ¿por qué no decirlo?. Te recuerdo una vez, una tarde de verano, hace ya mucho tiempo, comiendo un sandwish helado y no puedo evitar sonreír. ¿Por qué se me habrá quedado ese recuerdo y no otro de ti? Por lo que sea, es la imagen que más se aparece ante mí. Pero ahora sé que te he perdido para siempre, porque ya no volveré jamás a tenerte aquí conmigo como eras antes. Ahora sólo eres una anciana que no puede recordar mi nombre. Ni siquiera recuerdas el tuyo propio. Ahora no sabes que tuviste una vez una hija y un hijo, o que estuviste casada con un profesor. Eres una persona sin recuerdos, y me surge una pregunta ¿puede una persona sin recuerdos tener una identidad? Quizás, ahí, donde estás, esto no te importe siquiera. Eres alguien que se ha perdido dentro de sí misma, sin posibilidad de volver la mirada al exterior, al mundo, ni atrás, a tus recuerdos. ¿Quién sabe realmente cómo es el Alzheimer desde dentro?

¿Y qué sentirás ahí dentro?” es la duda que me surge. Entonces pienso que esta enfermedad es como un monstruo que te tiene atrapada entre sus garras de las que nadie te puede salvar, y cada día va devorando poco a poco a la persona que eras. Un ser horrible que ha amputado tus recuerdos, y así te mantiene viva aquí conmigo sin que sepas quién eres, encerrada en un lugar, paradójicamente alejado de mí, del que no podrás escapar jamás. No puedo evitar preguntarme cómo vivirás ahí, qué cosas verás, cómo percibirás el mundo o qué otro mundo estarás percibiendo. Yo, desde aquí, sólo veo que lloras sin razón, o te ríes a carcajadas sin saber por qué. O esos momentos de serenidad con la mirada perdida… “¿Qué estará pasando dentro de tí?”

Si pudiera sólo una vez volver a hablar contigo, la que fuiste, no la que eres en estos momentos, me gustaría, al menos, poder despedirme, o, quizás, hacerte preguntas para conocer cómo es tu vida ahora. A veces me imagino que vuelves de ese lugar y vuelvo a escuchar tu voz, tu forma de expresarte y entonces me cuentas cómo era, cómo ha sido el viaje, qué había allí, cómo era tu vida. Pero no la que yo percibo desde aquí, sino, esa otra vida lejos de todo que pareces vivir ahí dentro, en tu cabeza, y me explicas por qué hacías lo que hacías, cuál era la razón de esa mirada, por qué movías de esa forma tus brazos, o qué significado tenían esos balbuceos que pretendían ser frases y palabras. Me gustaría saber si sientes dolor o indiferencia. Para mí es un enigma, mamá. ¡Si pudieras contármelo! Tú no te das cuenta pero muchas veces me quedo mirándote y no puedo evitar preguntarme “¿qué es realmente el Alzheimer? ¿A qué lugar te ha llevado? ¿De qué forma te ha convertido en alguien totalmente ajeno a todo?” ¡Me parece tan hermética esta enfermedad! ¡Tan solitaria en realidad! Vives ahí dentro de ti, sola, sin recuerdos (¿Cómo es posible vivir sin recuerdos?) ¡Y permaneces tan alejada, tan indiferente! Ésa no eres tú, mamá, tú nunca has sido así.

Por eso vuelve de nuevo a mí la pregunta, “¿dónde estás, mamá?” Y sólo puedo decirte que dondequiera que estés o sea lo que sea lo que te atrapa en ese abismo dentro de ti, yo seguiré aquí fuera por ti, para ti, esperando esos pequeños momentos en que me sonríes y me dices “yo“, que en realidad quieres decir “yo también” pero no te salen las palabras, y es respuesta a mi “te quiero“. Por ellos, por esos momentos, esto va por ti, y te lo vuelvo a decir… 

¡Te quiero!

PD: ¡Ojalá pudieras encontrar el camino de vuelta, mamá! ¡Te echo tanto de menos!

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4 respuestas a Mensaje en una botella…

  1. AliciaRuiz dijo:

    Guapa. No he podido leerlo. Al pasar del primer párrafo me fue imposible seguir. Felicidades a tu mami. Recuerda que ella aún está “ahí”, contigo. No recuerda tu nombre pero sabe que la quieres con locura y eso es algo que no se olvida, ni con esta enfermedad. Animo. Besitos guapa

    • Alicia, muchísimas gracias. Su cumpleaños fue el 9, hace dos días, pero no pude en ese momento publicar nada, tuve que dejar pasar un tiempo, aunque ya lo tenía escrito, no pude darle a publicar, no pensaba hacerlo, pero quería darle mi regalo y eso pudo más.
      Es cierto, Alicia, tiene momentos muy lúcidos, y me sorprende, casi a veces me parece que está mejor!!
      Bueno, Alicia, guapa, gracias por tu comentario y por leer lo que hayas podido!! Muchos besitos de mi parte y de la de mi madre, que siempre fue muy besucona!!!

  2. archiesugar dijo:

    Hello Isabel,
    I’m an English speaker and had to translate your blog, but what I found here was great. Beautiful. Thank you for this.

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